Un estudio publicado en la revista médica británica “The Lancet”, afirma que las mujeres, quienes se sometan a una fertilización in vitro (FIV) sólo se les debe transferir uno o dos embriones como máximo (tomando en cuenta la edad de la paciente) y evitar que se transfieran tres o más embriones, puesto que de ser así; no aumenta las posibilidades de que la mujer resulte embarazada.
A partir de los 35 años, la calidad de los óvulos en las mujeres disminuye, por ende la posibilidad de embarazo se reduce hasta llegar a la menopausia, donde pone fin a su ovulación.