Todos cuando nos casamos estamos seguros de nuestra fertilidad y damos por descontado que si no nos cuidamos tendremos batallones de hijos. Bajo este criterio, inmediatamente usamos un anticonceptivo y dejamos pasar años que son valiosos. Después al darnos cuenta que tenemos problemas de infertilidad, como le ocurre al 20% de parejas que se casan hoy en día, nos damos cuenta del error que cometimos.
Actualmente, en países desarrollados se pide que toda pareja, antes de casarse, debería realizarse un chequeo de fertilidad obligatorio, similar al prematrimonial de enfermedades transmisibles para evitar sorpresas desagradables.
Desde hace cinco años “PROCREAR”, primer centro especializado en Fertilidad y Reproducción Preventiva en el Perú, realiza este examen para todas las parejas próximas a contraer matrimonio con el propósito de evaluar su salud reproductiva.
Según el director científico del centro, Dr. Julio César Dueñas Chacón, MD, PhD, gineco-obstetra con especialización y Post Grado en Medicina Reproductiva, esta evaluación es sumamente importante porque gracias a ella se puede diagnosticar inmediatamente cualquier alteración o trastorno que pudiera afectar la fertilidad en todas las edades y, sobre todo, permite conocer cuál es el pronóstico y el mejor método para planificar la llegada de los hijos de acuerdo a cada caso.
Las decisiones que tomes ahora pueden tener un impacto sobre tu fertilidad en el futuro. Una pareja de cada cuatro presenta problemas de infertilidad, muchos de estos problemas pudieron ser evitados o prevenidos.
En el caso de la mujer, la calidad y cantidad de óvulos disminuye progresivamente después de los 30 años y drásticamente después de los 40. Se conoce que mujeres mayores de los 35 años tienen más del 60% de óvulos con anomalías cromosómicas y que las mayores de 40 tienen más del 80% de óvulos con anomalías cromosómicas, aumentando con la edad.
El endometrio o tejido interno del útero también desmejora con la edad, por que se hace menos perceptivo y menos especializado para recibir a los embriones. El objetivo es permitir la implantación y el desarrollo normal del embarazo.
Para conocer la causa de infertilidad en la mujer, es necesario realizar algunas pruebas:
Pruebas
Hormonales.
Ecografía
Pelvica (Utero y Ovarios).
Histerosalpingografìa.
Control
de Ovulación.
Test
Post-coital.
Cultivo
de moco cervical.
Determinacion
de Anticuerpos anti-espermaticos.
Determinación
de Anticuerpos Anti-Chlamydia.
Biopsia
de Endometrio.
Laparoscopia
e Histeroscopia
Estudios
Genéticos (cuando sean
indicados)
Una vez establecida la causa del problema, se indica el tratamiento y se recomienda la técnica de reproducción asistida más apropiada para cada caso.
Si la edad de la paciente femenina lo permite, se comienza con técnicas simples y por lo tanto económicas, para luego, de 3 a 6 intentos, ir aumentando progresivamente la complejidad de las técnicas.
La idea es resolver cada caso de manera más fácil y eficiente posible.
Ecografía
de Fertilidad
Esta prueba se realiza haciendo rebotar ondas en los órganos ubicados en el interior del cuerpo. Al rebotar estas ondas sonoras producen una imagen que aparece en una pantalla, parecida a un televisor.
Esta prueba sirve para observar el útero, las trompas y los ovarios.
Diagnostico
Laparoscopico
Esta técnica permite visualizar los órganos de la zona pélvica en forma directa, lo que hace posible un diagnóstico de alta confiabilidad.
Esta cirugía es ideal en problemas de abdomen, en el útero dividido por un tabique o para ajustes en los ovarios.
Las secuelas derivadas de cirugías anteriores o de enfermedades como la endometriosis, pueden ser eliminadas durante esta cirugía.
Inseminanción
Intrauterina
Es la técnica más utilizada para problemas de oligospermia (disminución de la producción de espermatozoides). Se introducen los espermatozoides de la pareja o del donador durante la ovulación, la cual se ha asegurado por medio de tratamiento hormonal.
Fertilización
In Vitro
La fertilización in Vitro (FIV), se desarrolló por primera vez en Inglaterra, con el nacimiento del primer "Niño Probeta", Louise Brown, en 1978. Desde entonces se han producido más de 30 mil gestaciones por fertilización in Vitro en Estados Unidos.
A principios de la década de 1980, la gran cantidad de casos publicados respecto a nacimientos de niños concebidos en un laboratorio dio nuevas esperanzas a muchas mujeres con lesiones en las trompas de falopio. Este método de fecundación in Vitro (FIV), se extiende con rapidez a pesar de su elevado costo y de los posibles problemas legales que se originan en algunas áreas. También se han efectuado implantaciones de óvulos de una mujer a otra, después de fecundarlos mediante FIV o técnicas habituales de inseminación artificial.
La técnica consiste en aumentar la producción de óvulos en los ovarios a través de fármacos estimulantes de la ovulación. Se extraen los óvulos por aspiración y se depositan en una caja de Petri en el laboratorio. El semen se recoge a través de un procedimiento específico y se concentra.
Ambos, óvulo y espermatozoides, se incuban durante 48 horas en la caja de Petri o en un tubo de ensayo. Cuando los espermatozoides han fertilizado varios óvulos y se ha iniciado la división celular, se introducen el o los embriones en el útero a través de un catéter plástico, grueso que se introduce por el cérvix.
El embrión se implanta en la pared uterina, madura y se desarrolla. Este procedimiento tiene un éxito del 20 a 30%, porcentaje que es equivalente a las gestaciones conseguidas por vía normal en cada ciclo menstrual femenino. La FIV es la técnica precursora del resto de tecnologías de reproducción asistida y todavía constituye el tratamiento de elección en un número variable de causas de infertilidad. La FIV es eficaz como técnica de reproducción asistida en mujeres con patología de trompas uterinas, endometriosis y factores masculinos.
Espermodonación
Conocido también como donación de esperma. El proceso consiste en la donación de una muestra de esperma a un especialista, médico o a un banco de esperma, utilizándolo para inseminar artificialmente a una mujer que desee quedar embarazada.
Los donantes pueden ser personas allegadas o anónimas. Los potenciales donantes se someten a un estudio para descartar problemas genéticos, sociales, médicos y enfermedades sexuales que incluyen la detección del virus VIH (causante del SIDA). Para ello, el donante debe firmar un documento en el que manifiesta su disposición a ser donante y a mantener la confidencialidad de la donación.
Criopreservación
de Embriones
La criopreservación es un procedimiento de congelación de espermatozoides u óvulos en nitrógeno líquido, para su futuro uso en técnicas de reproducción. En la década pasada esta tecnología posibilitó la existencia y desarrollo de los denominados "bancos de esperma/óvulos", que existen en la mayoría de todos los estados norteamericanos.
Un banco de esperma, se encarga de analizar, procesar y preservar espermatozoides por periodos variables de tiempo, generalmente uno o más de cinco años. La preservación se efectúa mediante congelación en nitrógeno líquido a -320 grados Fahrenheit. Los espermatozoides sanos pueden ser obtenidos mediante eyaculación o por técnicas quirúrgicas de aspiración. Distintos estudios no han encontrado diferencias significativas, ni mayor número de patologías perinatales, entre gestaciones obtenidas de espermatozoides congelados y gestaciones por vía natural.
Un banco de óvulos difiere de un banco de esperma en que en el primero sólo se congelan óvulos ya fertilizados. La criopreservación de ovocitos no fecundados está en fase de experimentación. Estudios recientes han indicado que esta técnica puede producir daños cromosómicos en el ovocito. Para la criopreservación de óvulos, el ovocito es fecundado por técnicas de fertilización in Vitro. La criopreservación de embriones permite la transferencia de embriones en cualquier momento, en otras palabras, si la fecundación “in Vitro” en un momento dado no tiene éxito (no da lugar a una gestación), los embriones congelados pueden descongelarse y ser transferidos al útero. Los embriones pueden permanecer congelados en nitrógeno líquido indefinidamente, pero la mayoría de los bancos los mantienen un máximo de cinco años.
No hay estudios que indiquen un incremento de problemas o defectos en el nacimiento y gestaciones resultantes de la utilización de embriones congelados. Este proceso implica problemas éticos y legales que se tendrán que resolver ya que la legislación en la mayoría de los países presenta un vacío al respecto.
Laboratorio
de Reproducción Asistida
El Laboratorio de Reproducción Asistida es el lugar donde se desarrollan los procedimientos de Fecundación In Vitro y las técnicas de alta complejidad de la clínica. Es un lugar dotado con la última generación de los más sofisticados medios técnicos existentes en el mercado y que, lógicamente, siempre están en constante renovación. Por sus características especiales, el laboratorio de fecundación in Vitro ha de cumplir una serie de requisitos indispensables que a continuación se describen:
Asepsia y condiciones ambientales
El trabajo en el Laboratorio de reproducción asistida se desarrolla en condiciones de extrema asepsia, el acceso es restringido y sólo el personal profesional trabaja equipado con indumentarias especialmente apropiadas, que protegen y aíslan al laboratorio del medio externo.
Por otro lado, el aire que entra en el laboratorio está altamente purificado mediante un sistema de filtrado, que es capaz de atrapar partículas de polvo y contaminantes ambientales. La existencia de un dispositivo que mantiene presión positiva en el laboratorio con respecto al exterior contribuye también a la asepsia de este aire.
El manejo de gametos (ovocitos y espermatozoides) y embriones humanos se realiza en cabinas de flujo laminar. En estas cabinas existe una corriente constante de aire filtrado, que asegura que no lleguen, a las placas donde se cultivan los embriones, ningún agente contaminante o patógeno.
Todo el material que se utiliza en el laboratorio de reproducción asistida para cada paciente es de un solo uso y se elimina, una vez acabado el ciclo, en recipientes especiales para el tratamiento de residuos biológicos, de tal manera que resulte imposible una contaminación entre pacientes.
Las condiciones ambientales del laboratorio vienen además determinadas por el control de la temperatura mediante un sistema de aire acondicionado las 24 horas del día. Los ovocitos y embriones que se manejan en el laboratorio tienen en todo momento una temperatura constante de 37º C, incluso cuando se trabaja fuera del incubador a merced de una serie de placas calefactoras dispuestas en todos los microscopios y campanas de flujo laminar.